El Suicida: La historia tras el hotel Cecil.

Corría el año 1924, los tres empresarios William Banks Hanner, Robert H. Schops y Charles L.Dix se habían asociado con el sueño de crear el hotel de lujo más alto de toda California, pensado para hospedar a los turistas y viajeros de negocios de la alta sociedad.

Así es como nació el Cecil, un hotel que contaba con un lujoso lobby decorado de mármol y vitrales, con adornadas macetas de palmera y varias estatuas de alabastro. Todo parecía perfecto, se trataba de un hotel elegante situado cerca de las líneas de ferrocarril ubicadas a lo largo de South Main Street, lo que aventajaba el uso del hotel para todo el que se dirigiese hacia Spring Street, el distrito financiero. Además el Cecil no quedaba lejos del Broadway Theatre District, una parada casi obligatoria para cualquier amante del cine o estrella en auge.

Sin embargo, la realidad sería muy diferente, ya que años más tarde esa misma localización se convertiría en la zona con mayor número de personas en situación de calle de todo Los Ángeles, conocida como Skid Row, lo que convertiría el hotel en un lugar de estancia para personas de bajos impuestos.

Durante los primeros años tras su apertura el hotel logró popularizarse, posicionándose como uno de los hoteles más glamurosos. Por desgracia, en 1929, con la llegada de la gran Depresión a Estados Unidos su suerte cambió.

El hotel Cecil comenzó a verse frecuentado por personas con clases sociales inferiores a las que se había destinado principalmente, llegando en 1950 a convertirse en una residencia para transeúntes. Además, el crac del 29 no solo trajo consigo miserias sino que, producto de estas mismas y durante los años posteriores, se cuadriplicó la tasa de suicidios del país. Llegados a este punto, el sueño original de que el hotel Cecil llegase a ser considerado un Monumento Histórico-Cultural comenzó a cobrar forma.

La prostitución, los robos, el comercio de drogas, los numerosos suicidios, los homicidios, violaciones e incluso fenómenos paranormales atribuidos a un ente maligno crearon su leyenda.

El Cecil era el Hotel de la Muerte.

En 1931 se registró el primer caso de suicidio del hotel. Un hombre conocido bajo el nombre de W.K. Norton había ingerido veneno en su habitación del hotel.

Un año más tarde, en 1932, un joven de 25 años fue hallado muerto en el suelo de su habitación con un disparo en la cabeza.

Tras esto, el sargento del cuerpo médico norteamericano, Louis Borden, se rebanó el cuello con una navaja tras haber escrito varias notas de suicidio.

En marzo de 1937, el cuerpo de Grace Margo se precipitó desde la ventana de su habitación en el noveno piso, quedando completamente enredado en los cables telefónicos.

En 1938, Roy Thompson, bombero de la infantería de Marina de Estados Unidos, saltó del último piso del hotel, cayendo sobre el techo de vidrio de un edifico vecino.

En 1939, el oficial de la armada, Erwin Nablett murió tras ingerir veneno en su habitación.

Más tarde, en 1940, Dorothy Seger, seguiría sus pasos muriendo igualmente a causa de la ingesta de veneno.

Cuatro años más tarde, una joven de nombre Dorothy Jean Purcell, que en aquel momento se hospedaba con su novio, daría a luz en la bañera de su habitación y creyendo a su bebé muerto lo arrojaría posteriormente por la ventana.

En el 47, Robert Smith, se tiraría por la ventana del séptimo piso.

Durante ese mismo año, acontecería uno de los casos más famosos del Hotel Cecil. El 15 de enero de 1947 se encontró el cuerpo sin vida de Elizabeth Short, conocida más comúnmente como ‘La Dalia Negra’, debido a que su muerte se ocasionó en los días siguientes al estreno de la película ‘La Dalia Azul’ y a que su color predilecto era el negro. Aunque su cuerpo, mutilado y dividido en dos, fue hallado realmente en un descampado de Leimert Park, la última vez que fue vista con vida se disponía a salir de la recepción del Cecil, lugar en el que se hospedó los últimos días antes de su muerte.

Varios años más tarde, en 1954, Helen Gurnee tras una semana de hospedaje en el hotel, se lanzó desde la ventana del séptimo piso.

En febrero de 1962, el cuerpo de Julia Frances Moore, se precipitaría desde el octavo piso golpeando contra la barandilla del segundo piso antes de caer al suelo.

Durante ese mismo año, en el mes de octubre, Pauline Otten haría lo mismo cayendo desde el noveno piso y matando con su caída al transeúnte George Gianinni.

En el año 1964, tuvo lugar otro de los casos de muertes en el hotel que a día de hoy sigue siendo un caso sin resolver. Goldie Osgood era una teleoperadora de 65 años que disfrutaba de su jubilación, su mayor hobbie era alimentar a las palomas por lo que se había ganado el mote de ‘Pigeon Goldie‘. El resultado de la autopsia reveló que la mujer había sido golpeada, apuñalada, agredida sexualmente y asfixiada con un trapo.

En la década de los 80, el hotel Cecil fue residencia de uno de los criminales y acosadores más famosos del mundo, Richard Ramírez, más conocido como el rondador nocturno, se creé que muchos de sus asesinatos transcurrieron durante su estancia en el hotel.

Posteriormente, Johan ‘Jack’ Unterweger, que pretendiendo hacer tributo al asesino en serie del siglo XIX, Jack el Destripador, y quizá también a Richard Ramirez, mató a decenas de prostitutas, tres de ellas durante su estancia en el hotel Cecil.

El caso de Elisa Lam

Elisa Lam era una joven turista canadiense de 21 años de edad. Como parte de su viaje por la costa oeste de Estados Unidos, en enero de 2013 Elisa viajó a San Diego para más tarde, el 26 de enero, desplazarse a Los Ángeles hospedándose en el hotel Cecil a su llegada. Durante su viaje mantuvo una comunicación diaria con sus padres, no fue hasta el 31 de enero que las llamadas y los mensajes cesaron.

En las semanas posteriores a su desaparición una pareja que se hospedaba en el hotel comenzó a notar que además de tener un sabor extraño, el agua poseía un color oscuro durante los primeros segundos en los que abrían los grifos de la habitación. Aunque al principio no le dieron importancia a este suceso ya que pensaron que podría ser algo habitual en el agua de los Ángeles, sin embargo otros tantos huéspedes del hotel reportaron que la presión con la que salía el agua era muy baja.

El 19 de febrero, 18 días después de que fuera vista por última vez, el cuerpo de Elisa fue hallado desnudo, flotando inerte en uno de los tanques de agua que se disponían en el tejado del edificio. Años más tarde la muerte de Elisa inspiró la película ‘The Bringing’.

Hay muchas teorías tras la muerte de Elisa Lam, una de las más controvertidas y quizá más populares en internet menciona que la joven pudo haber estado realizando un «ritual» llamado ‘El juego del ascensor’.

¿Qué es el juego del ascensor?

Se trata de una leyenda urbana que, debido al caso de Elisa Lam, se cree que pudo haberse originado en Corea, ya que según afirman algunas webs del país se atribuyó erróneamente que la familia de la muchacha era de procedencia coreana.

Sin embargo, los resultados de búsquedas como «엘리베이터 게임 전설 (leyendas del juego del ascensor)» no arrojan ningún resultado referente a esta leyenda, lo más parecido que pude encontrar fue a través de la búsqueda de «다른 세계에 가는 방법 (cómo llegar a otros mundos)» y aunque probablemente este fallo esté relacionado con que no tengo ni idea de coreano, en esta última búsqueda si pude encontrar algunos datos útiles.

Al parecer esta leyenda tuvo origen en las webs y plataformas de discusión japonesas durante la década de los 90, época en la que en Corea apenas había edificios de más de 6 plantas e incluso en muchas zonas ni siquiera había apartamentos.

Un dato curioso, es que además en algunos edificios coreanos no se utiliza el número 4, mucho menos el 44, ya que este número tiene la misma pronunciación que la palabra muerte y se cree que trae mala suerte, por lo que la 4ª planta se reemplaza por la 3A o directamente se suprime de los de los tableros de control de los ascensores, saltando directamente de la 3ª planta a la 5ª.

Aunque pueda parecer un dato sin importancia es vital para seguir las reglas básicas del juego, dado que aunque existan varios métodos para viajar a otra dimensión, desde las escaleras mecánicas hasta el cuarto de baño, si quieres utilizar el ascensor para hacerlo deberás parar en la 4ª planta sí o sí.

Lo primordial para poder realizar este «juego» es acceder a un edificio que tenga como mínimo 10 plantas. Una vez en él deberás seguir una serie de pasos sin equivocarte, ya que si alguno de ellos no se realiza correctamente el cambio de dimensión no funcionará.

  1. Sube al ascensor en la 1ª planta. No debes entrar con nadie más al ascensor.
  2. Una vez estés dentro sube hasta la 4ª planta, luego baja hasta la 2ª, la 6ª, la 2ª nuevamente y finalmente la 10ª, debes parar en cada planta, por lo que si alguien sube en una de ellas deberás empezar de nuevo todo el proceso.
  3. Cuando hayas llegado a la 10ª planta deberás pulsar para bajar hasta la 5ª planta.
  4. Al llegar a la 5ª planta una mujer joven se subirá en el ascensor, no deberás hablar con ella.
  5. Cuando la mujer haya entrado en el ascensor contigo debes pulsar para bajar hasta la 1ª planta, si lo hiciste todo bien el ascensor debería llevarte hasta la 10ª planta.

En realidad este proceso tiene muchas variantes, hay quien asegura que debes hacerlo a las tres de la mañana si quieres que funcione, otros dirán que no debes mirar hacia arriba ya que en lugar de subir en la 5ª planta la mujer aparecerá suspendida en el techo del ascensor, también hay una versión que indica que si al llegar a la 5ª planta te enjuagas la boca con agua salada, sales del ascensor y sigues tu camino a pie podrás invocar y comunicarte con la persona fallecida que tú quieras.

¿Qué ocurrió con el hotel Cecil?

En febrero de 2017, el hotel finalmente fue proclamado como monumento histórico cultural, no solo debido a que este representa de forma ejemplar la industria hotelera estadounidense del siglo XX, sino porque además fue diseñado por Loy L. Smith, un importante arquitecto de la época. Tras esto el hotel cerró sus puertas por renovaciones.

No fue hasta el pasado año 2021, que se inauguró con más de quinientas nuevas viviendas asequibles para dar cobijo a las personas sin hogar, todo realizado por la organización Skid Row Housing Trust. Aunque el modelo ideal de las viviendas de apoyo permanente aseguraba que los nuevos inquilinos de los pisos podrían permanecer en ellos al menos un año, que dispondrían de enfermeras, seguridad, psicólogos y trabajadores sociales que ayudarían a reducir el número de personas sin hogar.

Sin embargo, muchos de los que viven actualmente en el Cecil dicen sentirse abandonados. Las habitaciones llenas de moho, los ascensores fuera de servicio y montones de basura acumulada en los pasillos de lo que antaño era un glamuroso hotel de lujo. El edifico se convirtió en un caos repleto de ratas y cucarachas que corretean sobre los cristales rotos que provoca la violencia.

Según el testimonio de Richard Silva, inquilino del edificio desde el pasado año, debió haber recibido una ayuda de $250 dólares para ropa y mobiliario, ayuda que nunca recibió, sin saber como gestionar la situación o a quién acudir en busca de ayuda Silva asegura que la burbuja del techo que gotea de vez en cuando es mucho mejor que los chorros de agua constantes que sufrió el invierno pasado. Como él muchos de los ahora inquilinos del Cecil no tienen nadie a quién poder acudir bien porque los que trabajaban en sus casos acabaron por abandonarlos y no les asignaron a un nuevo trabajador o porque directamente perdieron contacto con ellos porque no confían en que les sea de ayuda. Las últimas noticias acerca del estado del Cecil señalan que durante el mes de noviembre de este mismo año, podrán solucionarse finalmente las cosas, pudiendo contar con todos los servicios clínicos prometidos y se espera que, aunque algo tarde, las cosas comiencen a funcionar adecuadamente.

Aunque quizá sea algo tarde para que William B. Hanner vea cumplido su sueño y que las personas que habitan en él actualmente se aleje mucho de la idea de huéspedes que tenía en mente, sin duda el hotel que construyó ha pasado a la historia y no solo eso sino que también acabó tal y como el deseaba, convertido en un monumento histórico-cultural.

Es posible que muchas de las muertes del hotel sigan siendo un misterio a día de hoy y aunque las hipótesis lanzadas sobre ellas se basen en extraños mitos y rituales, que no dejan de ser parte de la ficción y la cultura popular, la historia detrás de ‘El Suicida’ es interesante y abrumadora a partes iguales, estoy segura que habrá quién coincida en que estos sucesos solo pueden deberse a entes malignos venidos de otra dimensión o a algún tipo de maldición acerca de la construcción del hotel, quién sabe quizá bajo sus cimientos, a mucha profundidad aún quedan restos de un antiguo cementerio indio que aclama venganza.

Sea como sea, espero que hayas disfrutado la lectura acerca de la historia del hotel Cecil y deseo de corazón que este octubre te lo pases de miedo.

Mi problema durante los últimos meses: Atelofobia

Hace un tiempo estuve viendo el canal de Beyond Words y me puse a pensar un poco acerca de cómo me siento últimamente y de cómo siento que mis pensamientos afectan a mi vida. A finales del 2021 me propuse tomar un tiempo para escribir más a menudo en el blog, pero como habrás visto… no lo hice.

El pasado octubre comencé también a escribir un libro en Wattpad, el cual tengo bastante aparcado ahora mismo, exactamente por los mismos motivos por los que apenas he estado publicando en el blog.

Si me pusiera a puntualizar cada una de las razones por las que no escribo me terminarían sonando a excusa, realmente no escribo porque siento que no merece la pena, si resumimos todo mucho, no me parece lo suficientemente bueno; aunque lo sea, cada vez que miro el blog pienso que no está bien, que no me gusta, que me falta algo y que por mucho que trate de hacer cambios, en el contenido, en el tema, en las imágenes, no me gusta, no es lo suficientemente bueno para mi gusto.

Es muy frustrante porque esto es algo que me pasa de forma constante y que me genera muchos problemas. Cuando empiezo a hacer algo, me formo una idea en mi cabeza de como debería ser y de como quiero que sea pero en muchos aspectos cuando lo pongo en práctica no me sale tal y como quiero, ni siquiera un poco parecido. Esto es algo que me pasa con todo, por ejemplo y extrapolando el tema a otros ámbitos de mi vida, hablando de maquillaje, que es algo en lo que realmente tengo mis carencias de habilidad y conocimientos, lo intento de corazón pero es algo que para mi es complicado, supongo que me falta práctica; el caso es que tardo muchísimo en maquillarme y en el 90% de las veces que me maquillo acabo saliendo con un maquillaje con el que no me siento realmente cómoda, solo porque no quiero tardar aún más y me paso el resto del día incómoda porque no me veo tal y como quería. Pues es lo mismo con la escritura, algo en lo que sí tengo mucha más habilidad y conocimientos y ya ni hablar de práctica.

A priori puede incluso no parecer tan malo ni tan preocupante, porque bueno ¿en qué afecta el no estar bien maquillada o no escribir en el blog o dejar abandonados todos mis «WIP»? pues, en más de lo que parece realmente, el maquillaje me afecta directamente en la autoestima y escribir es algo que suelo hacer cuando me siento inspirada, aunque no lo haga público luego. Así que sentir que todo lo que hago se queda corto porque no es ✨perfecto✨ me supone bastante carga mental.

El problema es que esto me pasa con absolutamente todo lo que hago. En mi trabajo creo que no hago las cosas lo suficientemente bien porque lo podría hacer mucho mejor de lo que lo hago, cuando cocino siento que no hice una comida adecuada que le falta sabor, que le falta algo, que debería haber hecho más, que además no hice una presentación bonita. Me ocurre incluso en mis hobbies, no he jugado suficientemente bien, me morí mucho, no conseguí todos los coleccionables, fallé varias veces una mismo misión, no completé un nivel al 100%…

Es una sensación muy frustrante, una sensación de que fallo de forma constante en todo lo que hago y lo peor de todo es que me afecta también en mis relaciones personales. No me considero suficientemente buena amiga, lo suficiente atenta, divertida, generosa y al final una parte de mi siente que falla a las personas que le importan. De hecho incluso cuando otras personas me han ignorado, reemplazado o utilizado he pensado que era por mi culpa porque había algo que yo estaba haciendo mal, obviamente estas cosas tras pensarlo mucho, estudiarlo y darme cuenta de que muchas de esas personas respondían un «gracias» a mis mensajes de «cuando quieras nos vemos» he sido consciente de que el problema no era mío y que narcisistas hay tantos como testigos de Jehová.

Por supuesto no pretendo invalidar los sentimientos de nadie y ojalá no haya mucha más gente que se pueda sentir así como yo, obvio que verse mal por tu maquillaje o por no hacer una cosa que te gusta te puede joder el día, la parte importante es saber trabajar en esto, conocerse suficiente para saber que nuestro propio juicio a veces está muy equivocado y que para empezar lo que hacemos o como nos vemos cambia mucho desde fuera, obviamente a quien nos tiene que gustar en primer lugar es a nosotros mismos pero tenemos que saber escuchar las criticas tanto buenas como malas para tranquilizarnos y para poder mejorar y no solo cegarnos en nuestro propio criterio.

Después de trabajar en todo esto, un poco a mi manera y como las cosas no parece que quieran salirme perfectas voy a intentar aprender a que no tengan que serlo, no desde el principio por lo menos, vamos a ver si haciendo al menos un 1% de lo que quiero hacer bien me siento un poquito mejor, porque al final termino sin hacer nada solo por miedo a que me salga mal.

La ‘Sad Girl’ y la belleza en la fragilidad.

Cuando pensamos en la cultura y la imagen de las ‘Sad Girls‘ por alguna razón no podemos evitar pensar en Tumblr, quizá el motivo principal reside que esta red social fue la cuna de la «liberación emocional» donde muchos usuarios encontraron un lugar seguro en el que sentirse en confianza para desahogarse publicando sobre su dolor, sus problemas mentales y angustias más oscuras.

¿Qué significa ser una ‘Sad Girl’?

Si hacemos una rápida búsqueda en Google obtendremos respuestas como «una chica que exuda o desprende tristeza» o «una patética mujer que no puede dejar de sentir dolor«. En el caso de tratar de profundizar más en el tema encontraremos descripciones como «chicas envueltas en cárdigans, un par de Doc Martens, inmersas en viejos libros que disfrutan contemplando las gotas de lluvia chocar contra las ventanas y que en las noches otoñales planean revisionados de los éxitos de Sofia Coppola con una vaso de vino tinto«. Es posible que en parte Las jóvenes suicidas haya sido una inspiración para muchas chicas que encontraron en la delicadeza y fragilidad de las hermanas Lisbon un ejemplo a seguir, sin embargo ¿va el concepto de ‘Sad Girl’ más allá de un simple «mood aesthetic»? si tenemos en cuenta los acontecimientos globales de los últimos años y repasando un poco la historia de la moda podremos ver un patrón repetitivo que evoluciona levemente con los años.

En 1929, tras el Jueves Negro la moda sufrió un cambio hacia la ausencia de colores que se consideraban más felices, dejándose engullir por los negros, grises y marrones más sobrios y nostálgicos. A día de hoy si echamos un rápido vistazo a las tiendas de moda de a pie podemos ver como estilos como el grunge, el gótico y el rock comercial se abren paso chocando con los restos del Y2K.

En cuestiones artísticas es notable como la figura de la ‘Sad Girl’ y su representación en los medios va desde la Ofelia de John Everett Millais, pasando por la imagen de Zelda Fitzgerald la primera Flapper, hasta las conocidas hoy en día como Manic Pixie Dream Girls, chicas rodeadas de tristeza para las que la única meta posible es mantenerse estancadas en ese estado de profundo dolor y descubrir a través de él lo bonito y nostálgico del mundo.

Siendo que en los últimos años la visibilización de las enfermedades y trastornos mentales no ha tenido otra cosa más que una representación creciente en todas las artes, abriendo así la puerta cada vez más a que podamos expresarnos con tranquilidad y sin temor a los posibles prejuicios

¿Qué tiene de malo la cultura de la ‘Sad Girl’?

Pensándolo fríamente expresar emociones negativas, retroalimentarnos escuchando canciones tristes, que pretenden expresar aquello que se nos atraganta y sentir que de alguna manera alguien escribió exactamente lo que necesitábamos oír o decir, sentir que todo eso está específicamente creado para nosotros no tiene nada de malo ¿o sí?

Personalmente no soy una experta, ni tampoco la más indicada para opinar acerca de las mecánicas más saludables con las que sobrellevar los problemas personales/mentales, aunque sí debo decir que la conducta «autolesiva» en el consumo de contenido depresivo y la frivolización del posteo constante en las redes sociales acerca de nuestro mal estar, puede que no sea la mejor de las mecánicas, como tampoco considero que lo sea la autocensura, ni la tóxica falsa positividad ante todo. Siendo realistas y lógicos, la tristeza siempre puede ser una buena herramienta evolutiva, si fuéramos felices siempre nos estancaríamos y estancarse pude significar nuestro fin, así que si vemos la tristeza como un combustible para nuestra propia evolución que podemos consumir de forma consciente y temporal, no considero que signifique un mal para nosotros mismos.

Por supuesto, y esta es la parte más importante, cada persona es individualmente única, las circunstancias y características de nuestras vidas nos otorgan herramientas distintas a cada uno de nosotros y para sanar esos estados negativos por los que pasamos, además de tiempo, se necesitan herramientas.

Si tú no tienes las herramientas necesarias para sanarte a ti mismo, quizá haya alguien más que pueda orientarte o ayudarte a conseguirlas, lejos de los foros, páginas, comunidades y cuentas en internet en las que ya te has demostrado que no estás solo, pide ayuda si la necesitas, siempre habrá alguien que te pueda ayudar.

Fuentes: