De la tristeza a la fama: la realidad oculta del ‘sadfishing’

Las personas tenemos una clara tendencia a la bondad, si cuando caminamos por la calle vemos a alguien llorando es posible que aunque no interactuemos con esa persona, lleguemos a sentirnos impotentes al empatizar con ella. Cuando vemos animales sufrir en series, películas o incluso en los propios documentales, nos sentimos mal por no poder ayudarles. Somos seres sociales y por ello nuestros instintos nos hacen generosos y amables naturalmente hacia el entorno que nos rodea.

Todo esto es algo maravilloso, una parte de nosotros mismos, una muestra de nuestra humanidad pero ¿Qué pasa si sumamos las redes sociales a esta ecuación?

Hace algunos años se creo un término en internet para denominar a ese tipo de perfiles falsos, que usualmente utilizaban fotos de chicas jóvenes y guapas para conseguir atención o hacer cosas algo peores como estafar, manipular o abusar de alguna persona en concreto, los denominados ‘catfish’.

El término ‘catfishing’, se originó en base a un mito en dónde los pescadores y comerciantes de pescado, viendo que el bacalao se quedaba un poco “mustio” durante los transportes en bidones, decidieron introducir en cada uno de esos mismos bidones un siluro, también conocidos como bagre o pez gato (catfish en inglés), así durante el trasporte los bacalaos se mantendrían activos por miedo al siluro.

En 2019, utilizando la base del término anterior, nació una nueva denominación para un determinado comportamiento en línea: el ‘sadfishing

¿Qué es el ‘Sadfishing?

El término ‘sadfishing’ hace referencia a un comportamiento que está bastante normalizado hoy en día en redes sociales, utilizar la tristeza como cebo para conseguir una mayor repercusión y, en consecuencia, ‘likes’ en internet.

No es nada nuevo y ya en los tiempos de Tumblr, aquella red social en la que la mayoría de usuarios adolescentes exponían sus problemas, se hacía uso del ‘sadfishing’ para lograr un mayor impacto y popularidad. Lo cierto es que mostrar nuestras vulnerabilidades hace que el resto de personas empaticen con nosotros, se compadezcan o incluso se vean reflejados, haciendo que muchos de forma casi sistemática tiendan a interactuar con este tipo de contenido triste.

Si tenemos en cuenta que los estudios más recientes sobre el uso de las redes sociales muestran que un 90% de los jóvenes, la llamada generación Z, hace un uso excesivo de las redes sociales hasta el punto en el que muchos de ellos se pueden denominar adictos, y que dentro de este porcentaje más de la mitad muestran signos de depresión, no es difícil pensar que el ‘sadfishing’ pueda ser una práctica perfectamente monetizable apta para influencers.

En el momento en el que un usuario comienza a utilizar sus redes sociales como una fuente de fama o ingresos, decide también cuál será la imagen más adecuada para cumplir con su objetivo, es decir que genera un ‘virtual self’, o perfil virtual, en consecuencia con la narrativa que desea mostrar en redes.

La identidad del ‘virtual self’ se configura en base a la imagen que queremos dar de nosotros mismos en línea, nuestra autopresentación, siendo una parte indispensable el categorizar y distinguir aquellos aspectos de nuestra vida que queramos compartir. Si queremos dar una imagen de ser personas extrovertidas, con poder adquisitivo, felices y exitosos será completamente necesario que nos centremos exclusivamente en compartir los aspectos de nuestra vida que ensalcen esa visión: fiestas, eventos, viajes, marcas, trabajo personal… el cuidado que debemos poner en nuestras publicaciones es exhaustivo, no podremos ser percibidos como personas con poder adquisitivo si compartimos una imagen en la que se muestra un desconchón en la pared de nuestro salón.

Este cuidado exagerado, la búsqueda constante de perfección, el desaliento si algo no es estéticamente bueno para ser publicado… hace que muchas personas prefieran no exhibir absolutamente nada en redes sociales, porque no consideran que sea lo suficientemente bueno o interesante como para que otros usuarios quieran interactuar o les importe si quiera hacerlo. La exposición constante a vidas perfectamente calculadas nos deprime y arruina nuestra experiencia “virtual”, porque no somos lo suficientemente buenos como para formar parte de ese mundo ¿Qué pasa si de pronto nos encontramos con un perfil que muestra todo lo contrario?

Si usualmente has utilizado o utilizas Tiktok, o simplemente estás al tanto en la actualidad de redes sociales y conoces sobre algunos influencers, estoy segura que habrás oído hablar de la usuaria ‘kindapatri’, no voy a acusar ni a hacer ningún tipo de afirmación sobre ella (ni publicitarla de forma gratuita) ya que realmente no conozco su caso personal más allá de lo que ella misma a expuesto o divulgado en sus redes sociales, pero utilizaré su caso como ejemplo.

El caso de Kindapatri y su repercusión en otros influencers.

Desde hace algún tiempo, no sé exactamente cuanto, Kindapatri ha estado tratando de cambiar la perspectiva que tenemos de ella en redes sociales con más de una dificultad, ya que su contenido al principio se basaba principalmente en estar deprimida.

Utilizando muy adecuadamente los recursos del lenguaje cinematográfico: el espacio, la iluminación, el tono y el color, el tiempo, el sonido y el movimiento, Kindapatri lograba crear un contenido audivisual con el que expresaba su tristeza y era capaz de “tocar” con ello la fibra de sus espectadores. Honestamente no veo nada de malo en utilizar el arte como un medio para expresar sentimientos dramáticos o negativos, de hecho es una manera perfectamente válida de poder llegar a otras personas y compartir aquellas cosas de la vida por las que todos hemos pasado o pasaremos en algún momento.

Quiero dejar claro que el caso de Kindapatri personalmente no me parece malintencionado o consciente. Mi intención al mencionarla no es en absoluto ser irrespetuosa o desmerecer su contenido y crecimiento. Como ella muchos otros usuarios en internet pretenden visibilizar y dar importancia y peso a la salud mental, algo que para nada es negativo si se hace de la forma correcta.

Sin embargo, el problema de su impacto y el de cuentas similares, es que para muchas personas esto abre un mundo de posibilidades, dónde interpretan erróneamente que mostrar tristeza en internet es sinónimo de triunfar y que por desgracia generan una enseñanza muy equivocada: “sobre exponer nuestro malestar y vulnerabilidad en internet es válido y está bien” cuando en realidad si estamos mal en lugar de acudir a nuestras redes sociales a exponer nuestros dramas deberíamos buscar ayuda en nuestro circulo cercano y personas de confianza.

La atención y el apoyo que podemos obtener de extraños en internet resulta ser muy adictivo, hasta el punto en que muchas personas en situaciones desagradables encuentran casi imposible dejar de generar contenido sobre sus problemas, con el único propósito de sentirse abrazados y alagados por otros usuarios. Esto termina convirtiéndose en un círculo vicioso del que no pueden salir, ya que cuando se encuentran tristes lo exponen en redes, obteniendo una validación vacía de extraños que en realidad no les importan, lo que les puede hace sentir peor y de nuevo necesitar generar esa exposición.

La creadora de contenido ‘Byhermoss’ afirmó hace unos meses en un directo junto a ‘Lia Sikora’ haber cambiado el tipo de contenido que hacía ya que citándola:

“El contenido triste es el que más atrae”

La parte más “triste”, valga la redundancia, es que ciertamente Byhermoss no ha descubierto nada nuevo, es bien sabido que la romantización de los problemas mentales, y sobre todo de la tristeza, es una forma fácil de obtener visitas, ya que la tristeza es un sentimiento normal pero desagradable que todos sentimos, pero nadie quiere.

Que a día de hoy haya influencers monetizando su malestar con contenido vacío, que no aporta nada útil para el espectador, sobre acudir al psicólogo, traumas, soledad, insatisfacción frente a la vida… es un gran problema para los usuarios más influenciables ya que normaliza el malestar y los problemas mentales, quitándoles peso y minimizando sus consecuencias.

Tener depresión no es algo agradable y no me gustaría sacar un beneficio de los momentos más duros por los que he pasado al sufrir de la misma, el cansancio crónico, la desgana y las pérdidas de memoria son solo una mínima parte de todas las consecuencias que tiene. Yendo a la ficción en la serie de animación ‘Bojack Horseman’ en el episodio 10 de la sexta temporada, titulado “Good Damage” podemos escuchar en boca de uno de los personajes protagonistas (Diane Nguyen) la frase:

…Si no lo hago, significa que todo el daño por el que pasé no fue un buen daño, solo daño. No he sacado nada de ello, y todos esos años, fui miserable por nada. Podría haber sido feliz todo este tiempo…

En este episodio; orientado mayormente a los artistas, que crecemos bajo la creencia de que todas las vivencias negativas de nuestra vida nos ayudan a alimentar nuestro arte, se profundiza en el sentimiento de vender nuestro trauma y de como ese mismo objetivo nos impide avanzar, focalizamos tanto nuestros esfuerzos por seguir sintiéndonos mal sobre el pasado y las experiencias traumáticas, con el único objetivo de poder seguir en sintonía con esos sentimientos negativos y crear contenido en base a ellos, que somos incapaces de olvidarlas.

No hay nada de malo en sentirse triste, de hecho poniéndonos un poco más poéticos, la tristeza es un sentimiento totalmente necesario ya que sin ella no podríamos saber que es la felicidad. Es cuando este sentimiento nos devora y comienza a dirigir nuestra vida cuando debemos ser conscientes de que algo va mal, no es bonito ser incapaz de salir de la cama, no ducharse en varios días, llorar constantemente, perder por completo el apetito… y es muy importante que en el momento en que comencemos a ver ciertos patrones en nuestro comportamiento seamos capaces de actuar y buscar ayuda o métodos que nos ayuden a salir de ahí.

El ‘sadfishing’ puede ser algo realmente tentador para muchos, llorar un poco en redes sociales y obtener a cambio la promesa de fama y riquezas suena muy bien, pero de la misma manera que Fausto vendió su alma al diablo para obtener conocimiento y placeres ilimitados, vender tu felicidad al capitalismo en pos de un futuro incierto, en una época en la que la fama dura aproximadamente tres semanas, es posiblemente la peor de las ideas.

Extra

Adicionalmente, me gustaría invitarte a ver un video ensayo (te aviso previamente que es en inglés) sobre este mismo tema que personalmente me pareció muy interesante. Te dejo el enlace por aquí.

¿Qué es el hopecore? el arte de seguir vivo

La vida puede ser un camino duro y lleno de obstáculos. El mundo que nos rodea sin duda cada día es más gris y las malas noticias inundan los medios pero ¿es esta la realidad o tan solo la observamos con el prisma equivocado?

Quizá el problema es que nos centramos en los sucesos equivocados en lugar de prestarle atención a lo que verdaderamente importa: los pequeños detalles de la vida.

Esa es la base del ‘hopecore’ (núcleo de esperanza), las minucias del día a día que al final de alguna forma nos llenan de esperanza, porque seamos honestos, tu trabajo de 9 a 5 al final no es tan malo cuando alguien te hizo sonreír durante el turno, si en el camino de vuelta a casa encontraste un perrito al que acariciar o si en algún momento alguien tuvo un gesto amable contigo.

El ‘hopecore’ es una tendencia que trata de recopilar todos esos pequeños detalles que nos hacen pensar que vale la pena. Vídeos, memes o escritos que nos muestran frases, escenas y fragmentos de la vida acompañados por un contenido audiovisual que de alguna manera nos evocan emociones felices y nos hacen sentir abrazados y comprendidos en un mundo generalmente hostil.

Esta tendencia artística apareció inicialmente en la plataforma Tiktok durante el último año y ha ido ramificándose poco a poco hacía Instagram y X mayoritariamente.

La idea principal del ‘hopecore’ es llegar a los usuarios mediante el uso de elementos de la ‘pop culture’ que a todos nos embriagan de nostalgia y que de alguna forma nos dan un sentido de pertenencia. Todo con el propósito principal de curarnos del ‘doomscrolling’ y mostrarnos el lado bueno de internet.

¿Qué es el ‘doomscrolling’?

El doomscrolling (desplazamiento fatal en español) hace referencia al acto involuntario que muchos realizamos, dónde invertimos una excesiva cantidad de nuestro tiempo en línea consumiendo contenido negativo.

Una gran cantidad de usuarios en internet han encontrado en el ‘hopecore’ una forma de lidiar con el estrés y la ansiedad que nos acecha en estos tiempos. El contenido recogido bajo el hashtag #hopecore nos abre una ventana hacia la luz, con la que recordar que a pesar de todas las dificultades, aún hay esperanza.

Por más que nos sintamos perdidos y que nuestro autoconcepto se vea tintado por la fatiga de la constante comparación a la que estamos expuestos, al final todos estamos viviendo nuestra vida de la mejor forma posible y eso debería ser suficiente. La vida no tiene un patrón, no hay manuales, ni metas que nos sirvan a todos por igual, así que recuerda: ¡lo estás haciendo bien!

¿Cuál es la rutina del billón de dólares?

Esta rutina fue muy sonada durante todo el pasado 2021, y ahora que estamos al comienzo de 2022 quizá sea un buen momento para hablar un poquito de ella y tratar de ponerla en práctica como un proyecto de año nuevo.

Seguramente hayas visto durante el año pasado algún vídeo, Tiktok o Reel, con el título «probé la rutina de un billón de dólares» o «mi mañana con la rutina de un billón de dólares» pero ¿Qué es la mañana o rutina de un billón de dólares? ¿en qué consiste realmente?

Hoy trataré de responder estas dos preguntas, además de darte un poquito mi opinión tras probar esta rutina. ¡Allá vamos!

Así es la rutina de un billón de dólares.

Según el experto mundial en mejorar la memoria y el rendimiento cerebral, Jim Kwik, esta rutina se trata de una pequeña mezcla basada en algunos gestos comunes y presentes en las rutinas de diferentes empresarios de éxito.

La primera aparición de esta rutina se dio en el canal de Youtube de habla inglesa ‘Be inspired’ y partir de su primera aparición se fue popularizando entre las comunidades de productividad, estudio y crecimiento personal.

Kwik afirma que implementar estos gestos en tu día a día puede ayudarte a mejorar tu productividad y con ello es probable que llegues a hacerte billonario, porque como él mismo dice: «estos son los hábitos de las personas millonarias.»

Con todo esto en mente son muchas las personas que han puesto en práctica estos cambios en sus rutinas de mañana, cada persona con diferentes resultados. Es cierto que según podemos ver al comienzo del vídeo de ‘Be inspired’, la forma en la que podemos superar el resto de día es comenzar superando la mañana, aunque como ya comenté anteriormente en ‘Cómo organizar tu día según la ciencia‘ para poder comenzar con una buena mañana es imprescindible haber pasado por una buena rutina la noche anterior. Sin embargo, de todas las personas que probaron estos cambios en su rutina fueron muchas las que describieron su mañana como «una día más productivo» lo que nos lleva a plantearnos que para obtener los mejores resultados aplicando estos cambios es primordial que creemos un hábito.

¿Cómo podemos crear un hábito de forma eficaz?

Según James Clear, autor del libro Hábitos Atómicos, crear un hábito no es consecuencia de la cantidad de días que lo practiques sino de la cantidad de repeticiones que realices. Esto significa que no es necesario que esperemos que pasen varios días para aprender o establecer una rutina, según el estudio Cómo se forman los hábitos: modelando la formación de hábitos en el mundo real actualmente se necesitarían 66 días para establecer una nueva rutina, sin embargo como ya hemos visto esto no es necesario ya que en muchos casos podrás repetir algunas acciones varias veces al día hasta que se convierta en una rutina o una costumbre.

En este punto, si realmente quieres aprender a crear un hábito sería ideal que tomes alguna libreta y apuntes los siguientes consejos, escribir es un paso fundamental para poner en orden nuestros pensamientos, así que nos ayudará a la hora de establecer nuestra rutina.

  1. El primer paso será prepararnos, apuntaremos en nuestra libreta que hábitos queremos cambiar, colocaremos los hábitos en columnas, la primera columna será nuestro hábito actual y en la segunda columna tendremos el nuevo hábito por el que queremos reemplazarlo.
  2. En segundo lugar es súper importante que tratemos de estimular nuestra confianza en nosotros mismos, establecer un nuevo hábito es un paso para mejorar y para lograr ser nuestra mejor versión pero para eso primero tenemos que saber quién y cómo es esa mejor versión para esto Paola Graziano, escritora del blog Psicología Estratégica, nos propone un ejercicio muy bueno que puedes leer aquí.
  3. El tercer paso es muy sencillo y uno de los más importantes, ahora que ya sabemos quién queremos ser, vamos a tomar nuestras metas y las dividiremos en unas metas más pequeñas, por ejemplo, si queremos llevar una vida más sana en lugar de establecer unos días de gimnasio, podremos empezar estableciendo pequeñas medidas de cambio como ir caminando con mayor frecuencia, tomar las escaleras en lugar del ascenso, pasear en nuestro tiempo libre… estableciendo pequeños cambios podremos ver mejoras que nos mantendrás animados para proseguir nuestro camino hacia el cambio.
  4. En el cuarto lugar lo que haremos será esquematizar nuestra nueva rutina, teniendo en cuenta que comenzaremos con pequeños cambios podemos establecer un momento para realizar los hábitos que hemos seleccionado, organizarlo de forma que recordemos realizar el nuevo hábito y buscar una forma de ver nuestro esfuerzo recompensado por realizar el nuevo hábito.
  5. El quinto paso será tratar de mantener nuestra rutina para conseguir la meta final y para eso debemos repetir los hábitos siempre que nos sea posible, trata de seguir en tu libreta el progreso que tengas y exponer tus pensamientos tanto negativos como positivos sobre la misma. Desanimarnos no debe ser una opción así que es obligatorio que te auto motives a lograr tus objetivos.
  6. Ya hemos llegado al sexto paso, y una vez aquí es indispensable que pensemos que lo importante de toda rutina es ir poco a poco, avanzar de apoco nos ayuda a mejorar cada día y es un error muy frecuente establecer una fecha límite con un solo gran cambio, el típico «este año dejo de fumar» que muchos se proponen cada año nuevo fracasa porque la idea y el límite de tiempo es demasiado marcado y grande. Recuerda ir siempre paso a paso y hacer cambios en tu día a día.
  7. Por último en el séptimo lugar será tener un «kit de primeros auxilios», a lo largo del camino es probable que haya tropiezos e incluso caídas, pero no debemos desanimarnos por ello, por eso es importante contar con un «kit de primeros auxilios» que usaremos en estos casos, este kit debe contar con: aceptación ante los posibles problemas que nos surjan durante el camino, un plan B para comenzar nuevamente si nos desencaminamos de nuestra ruta, una lista de todas las cosas malas por las que queremos establecer estos cambios y la meta clara de dónde queremos llegar y quién queremos ser en el futuro.

Ahora que ya sabemos como podemos establecer nuestras nuevas rutinas podemos comenzar.

¿Qué pasos necesitamos seguir para nuestra rutina de un billón de dólares?

  1. El primer paso de esta rutina es recordar nuestros sueños, ya que según afirma Kwik durante los sueños nuestro cerebro busca y procesa formas para solucionar, de forma inconsciente, aquellos problemas y tareas en las que nos enfocamos durante el día.
  2. Una vez hayamos tomado el tiempo en recordar nuestros sueños, el segundo paso será hacer nuestra cama, y es que como ya dijo el Almirante William M. McRaven, si quieres cambiar el mundo comienza por hacer tu cama. Aunque pueda parecer una minucia hacer tu cama será tu primer logro del día y se siente muy bien llegar cansado en la noche y verla lista y ordenada.
  3. Como tercer paso tomaremos un vaso de agua, ya que es muy saludable beber un vaso de agua en la mañana, no es necesario que sea demasiado grande, pero tras pasar toda la noche sin beber, un vaso de agua por la mañana nos hidratará y ayudará a despertar nuestro organismo, personalmente no soy participe de recomendar el ingesta de suplemente pero según Kwik podemos acompañar el vaso de agua de vitaminas o suplementes vitamínicos.
  4. Ahora es el momento de oxigenar nuestro cuerpo y para ello podemos usar técnicas de meditación o simplemente tomar unos quince o veinte minutos para ser conscientes de nuestra respiración y hacerla de forma consciente.
  5. Tras unos minutos de meditación, llega el quinto paso de la rutina, el movimiento intenso. Durante al menos dos minutos hay que moverse, no importa el tipo de ejercicio que decidamos realizar o si simplemente decides saltar durante un rato, lo importante es que durante dos minutos hagamos movimientos intensos.
  6. Para despejarnos tras el ejercicio, ahora es momento de tomar una ducha y aunque suene poco apetecible a primera hora de la mañana, mejor si se trata de una ducha de agua fría. Continuando con este mismo paso, tras la ducha es momento de acicalarnos y seguir nuestra rutina de cuidado habitual cepillar nuestro pelo, dientes, vestirnos… En este punto me gustaría hacer una pequeña pausa, personalmente estos últimos años con el Work From Home, con la pandemia y la situación actual, sé lo difícil que puede llegar a ser o lo complicado que es encontrar el motivo para esforzarte en verte bien ¿Para qué voy a vestirme? si no voy a salir, ni tampoco me va a ver nadie, si simplemente no estoy cómoda con ropa de calle, ¿por qué vestirme? no me gusta estar incómoda en mi casa y menos mientras trabajo. Tristemente esto es algo que se nos habrá pasado a muchos por la cabeza en más de una ocasión y en mi caso hace algunos años antes de toda esta situación pasé por algo «similar» tuve una época de hastío que me impedía tener fuerza y ganas para seguir, en aquel momento no había pandemia y obviamente fueron circunstancias personales las que me impedían salir, me dejé llevar por una enfermedad mental lo suficiente como para sentirme en un vacío oscuro del que no veía el fondo ni el final. Aunque parezcan minucias, el simple hecho de llevar una pequeña rutina, de levantarte haciendo pequeños actos que te den un motivo, ducharte, vestirte, arreglarte para verte bien… esas pequeñas cosas que apenas se perciben pueden ser la diferencia entre rendirse y seguir adelante.
  7. Siguiendo con la rutina es momento de tomar una libreta, un papel o simplemente nuestra app favorita, en mi caso para organizarme suelo usar Notion, ahí crearemos tres listas de cosas que queremos sentir, cosas que queremos hacer y una lista de cosas que queremos ser. De esta manera no solo logramos organizar nuestra vida con tareas, sino que damos un espacio y un lugar a nuestros sentimientos y a nuestros deseos.
  8. Tras esto en nuestra rutina de mañana hay que implementar una lectura de mínimo 30 minutos, podemos optar por novelas, cuentos, mangas… lo importante es que se trate de una lectura amena y relajante.
  9. Ahora sí, llegó el momento del desayuno, en este punto he visto bastante diferencias, por un lado dicen que lo apropiado es tomar un batido natural, por otro optan por tés o café con algún acompañamientos saludable pero en mi opinión el desayuno es algo depende en gran parte de qué tipo de jornada suelas hacer. Si en tu día vas a tener mucho esfuerzo físico o mental lo mejor es optar por desayunos más contundentes, equilibrados y sobre todo de tu gusto, para que puedas tener todos los nutrientes necesarios para enfrentarte a tu día.
  10. El último paso de la rutina es ejercitar nuestro cerebro, esto puede ir desde estudiar, leer artículos académicos o de interés científico hasta tratar de resolver puzles, enigmas o juegos de lógica.

Hasta aquí sería toda la rutina completa y como ves es una rutina bastante larga y poco convencional, que deja espacios sobre todo para organización del día y la preparación de la mente.

¿Cuál es mi opinión sobre la rutina de un billón de dólares?

Como ya hemos visto se trata de una rutina bastante completa y eso la hace muy larga, de hecho por mi horario laboral solo pude ponerla en práctica durante mis vacaciones ya que me llevó aproximadamente tres horas completarla y no estoy segura de haber invertido el tiempo necesario en algunos puntos como la ducha, que sinceramente duró el mínimo tiempo que me fue posible.

Considero que muchas partes de la rutina son buenas para comenzar el día, sobre todo la parte de hacer la cama, respirar de forma consciente y tener un movimiento intenso durante unos minutos, creo que esos puntos podría implementarlos en mi rutina habitual sin ningún problema y que sí sentiría una mejora en ella.

Sin duda, es una rutina que no está pensada para todos los horarios, pero si puedes obtener algunas partes importantes de ella te animo a hacerlo. Lo más importante es que tengas en cuenta que para convertirte en una persona de éxito no es necesario hacer unos pasos concretos, sino pensar a dónde quieres llegar y verte a ti mismo siendo la persona que quieres ser, la idea de las rutinas es poder sacar el máximo partido de nuestras capacidades para que podamos ser nuestra mejor versión y para eso podemos poner en práctica las rutinas que más se ajustes a nosotros o a nuestra meta y establecer cambios en ellas para mejorarlas y que nos sean mucho más útiles.

Por el momento me despido, nos veremos el próximo domingo con un nuevo tema. Si hay algo de lo que te gustaría que hablase o si tú también probaste esta rutina, puedes dejármelo en mis redes sociales o enviarme un comentario con el formulario que te dejo abajo. Te mando un abrazo muy fuerte y que tengas un gran día.