¿Qué es el «pretty privilege»? ¿Es una invención de las nuevas RRSS o solo lo hemos ignorado hasta ahora?

En 1889 el escritor León Tolstói dijo:

«Es asombroso cuan completo es el espejismo de que la belleza es bondad.»

León Tolstói

Sin embargo, en estos últimos meses este término se ha ido haciendo un hueco en nuestro vocabulario habitual pero exactamente

¿De dónde ha salido este término?

Como la mayoría de términos modernos y las tendencias que nos llegan últimamente el término «pretty privilege» ha tenido un mayor impacto en TikTok, dónde se crearon más de 126M de visualizaciones en los vídeos bajo el hashtag #prettyprivilege pero ¿por qué? básicamente por el efecto que genera subjetiva e inconscientemente este término.

En un mundo en el que las redes sociales no son solamente un método de entretenimiento sino una base sólida de nuestra vida e incluso un trabajo relativamente estable para algunos, en la que invertimos una gran parte de nuestro tiempo creando o consumiendo contenido, el pretty privilege funciona de una forma muchísimo más notable de lo que puede parecer, generando más repercusión a todas las personas que consideramos más atractivas que el resto.

Esto significa que todas las personas que forman parte de los estándares de belleza sociales por los que se les considera atractivos, reciben no solo un mayor impacto sino un mejor trato. En pocas palabras, las personas que nos resultan generalmente más atractivas que el resto consiguen destacar con menor esfuerzo y tienen una mayor cantidad de oportunidades para hacerlo que el resto de personas que forman parte del montón o como diría Emilio Delgado «del montón bueno».

Este fenómeno ocurre de forma totalmente subliminal y cómo ya hemos visto por la cita del comienzo, ha ocurrido en todas las épocas, ajustándose, obviamente, a los estándares de belleza del momento. Además, es algo que aunque no hayamos llegado a vivir o experimentar de primera mano sabemos que existe, pero por supuesto no es fácil admitir que solo estamos consumiendo un contenido porque la persona que lo muestra nos resulta atractiva ¿verdad?

De la misma manera que nuestra raza, sexo o edad afecta de alguna forma a la percepción o la manera en la que nos perciben el resto de personas, nuestro aspecto físico puede ayudarnos a ser percibidos de una mejor forma incluso sobreponiéndose a nuestras propias habilidades o destrezas reales. En muchos casos las personas más atractivas han conseguido obtener mejores puestos de trabajo o incluso calificaciones escolares pese a estar notoriamente peor preparados. Desde hace varios años a esta discriminación a preferir cribar el contenido que consumimos o a generar un mejor trato, o más oportunidades a las personas por su aspecto físico, se le conoce como «aspectismo», que a día de hoy se define como uno de los prejuicios sociales que más afecta al mercado laboral, discriminando a las personas exclusivamente por su aspecto físico, pero

¿Qué explicación tiene todo esto?

La base de este privilegio o esta discriminación nace del efecto Pigmalión, el cual señala que una expectativa positiva en el rendimiento de alguien provoca una mejora real en esa misma persona, teniendo el efecto contrario si la expectativa es negativa.

Cuando se tiene una expectativa positiva sobre alguien se le muestra un mayor apoyo e interés, lo que significa que esa persona pondrá mucho más esfuerzo al verse gratamente recompensado por ello. Si tenemos en cuenta que la belleza ya genera en nosotros una expectativa positiva, las personas que percibimos como atractivas parten con más ventajas que aquellas que no nos lo parecen.

Para entenderlo todo mejor tenemos que tener en cuenta que la belleza es denominada por la ciencia como un criterio de acuerdo, es decir que se entiende que una persona es atractiva si es percibida de esta forma por la mayoría de las personas. También es necesario entender que la belleza es un sesgo, una pieza de información integrada en nuestro cerebro que nos desvía de la objetividad. Aunque todo lo que percibimos sobre otras personas es en realidad potencialmente un sesgo.

Dicho esto es comprensible entender que tras muchos estudios realizados se haya llegado a la conclusión de que las personas atractivas son afectadas de forma positiva por el efecto Pigmalión. Como muestra de esto existen algunos estudios sobre como los profesores tienden a tomar menos acciones disciplinarias frente a aquellos actos gamberros causados por los estudiantes más atractivos.

A día de hoy las bases sociales aceptadas para considerarte una persona atractiva son mayoritariamente europeas, pero además de unirse al prototipo de rubio caucásico con los ojos claros, recientemente se ha añadido una nueva característica conocida como «the Instagram face», una cara que usualmente podemos encontrar en nuestro buscador de Instagram, basada en la gran multitud, similitud y generalización de los influencers, además de todos los filtros que a día de hoy utilizan estándares de belleza para modificar nuestro rostro y hacerlo más «aceptable».

Por otro lado, muchos estudios sostienen que la aceptación y predisposición positiva ante la belleza es un factor biológico, ya que desde recién nacidos preferimos contemplar los rostros atractivos. De hecho tanto la simetría como la tipicidad, rasgos asociados con la belleza, están también coligados de forma positiva con la salud, entonces

¿Es este el motivo por el que asociamos la belleza a la bondad?

Realmente podríamos decir que en parte sí, es perfectamente comprensible pensar que por criterios biológicos tendemos a creer que alguien atractivo pueda ser mejor en el resto de aspectos y por ello tener una respuesta positiva ante estas personas, sin embargo, también podríamos achacar esta tendencia a nuestro consumo cultural masivo, desde pequeños crecemos consumiendo contenido en el que se asociada de forma directa a los héroes, protagonistas y sus amoríos con personajes atractivos mientras que de forma contraria, los villanos y sus secuaces son visiblemente menos agraciados.

No obstante en obras como «El retrato de Dorian Gray» podemos observar como la belleza se trata de una forma más próxima a una maldición, en la que objetivamente la persona «maldita» deja de tener ningún tipo de importancia más allá de la de ser contemplado, siendo fácil de manipular para las mentes más ágiles.

«La belleza, la belleza de verdad, termina donde empieza la expresión intelectual. El intelecto es en sí mismo una forma de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro. En el momento en que te sientas a pensar, te vuelves todo nariz, todo frente, o cualquier otra cosa horrible. Mira a los triunfadores de cualquier profesión docta. ¡Qué horrorosos son! Excepto los eclesiásticos, aunque bien es cierto que en la Iglesia no se piensa: un obispo sigue diciendo a las ochenta años lo que le enseñaron a decir a los dieciocho y, en consecuencia, su aspecto es siempre encantador.»

The Picture of Dorian Gray, Oscar Wilde

Dicho esto, es posible que no estemos asociando la belleza con la bondad de forma aislada sino el conjunto frente a lo que percibimos como una falta de intelecto, es decir, que tratamos de mejor forma a las personas que consideramos atractivas porque las percibimos intelectualmente más débiles frente a los obstáculos de la vida, motivo por el que consideramos que nuestro apoyo es primordial para su futuro.

Además, cuando nuestro cerebro reconoce estímulos frente a algo que consideramos bello las zonas de recompensa dopaminérgicas se activan, específicamente el núcleo accumbens y la corteza frontal medial, al igual que cuando una persona consume drogas, lo cual demuestra que la belleza genera placer.

En definitiva, ser atractivo es algo beneficioso hoy día, no solo porque nos resultaría más sencillo lograr un mayor impacto en las redes sociales pudiendo dar pie a potenciales vías de ingresos, sino porque además el resto de personas inconscientemente intentarán tener un trato mejor hacia nosotros, pero creo personalmente que considerarlo privilegio está muy alejado de la realidad.

Es cierto que en la mayoría de obras infantiles animadas la belleza es un rasgo arraigado a la bondad, algo que ocurre de forma contraria en las obras dirigidas a los preadolescentes y adolescentes, dónde la belleza es un signo directo de estupidez, egocentrismo y maldad. A día de hoy las personas atractivas siguen siendo prejuzgadas como personas poco inteligentes y aunque puedan obtener mejores puestos de trabajo, los cuales en la mayoría están limitados al cara al público, los tratos «privilegiados» tanto de estudiantes como de trabajadores atractivos no son más que el resultado del prejuicio ante una posible falta de inteligencia.

En definitiva, no se trata de un privilegio por ser atractivo, sino más bien de un prejuicio ante lo que significa ser atractivo, de como vemos y creemos que alguien que cuide de su aspecto físico es en realidad una cabeza hueca.

Fuentes:

Hablemos de Meritocracia. ¿Existe realmente?

La palabra Meritocracia apareció por primera vez en 1958 con la publicación del libro «The Rise of Meritocracy» del sociólogo y político británico Michael Young, en el cual un grupo de personas más inteligentes y talentosas se imponen sobre el resto de personas. En su libro Young formuló la ecuación del mérito como I + E = M (Inteligencia + Esfuerzo = Mérito) satirizando el sistema tripartito que había en esa época. Lo curioso es que en este libro se describe la meritocracia casi como si fuera una pesadilla de una forma similar a como se describe la utopía de «Un Mundo Feliz» de Aldous Huxley y sin embargo, a día de hoy muchas personas entienden la meritocracia como un término positivo.

¿Qué es en definitiva la meritocracia?

Según la RAE, la meritocracia es un «sistema de gobierno en que los puestos de responsabilidad se adjudican en función de los méritos personales» pero ¿es esto cierto?, a grandes rasgos la meritocracia es la percepción o noción de que lo único que nos separa del éxito es nuestro esfuerzo personal y constancia.

Según @Clifton_Mark creer en la meritocracia solo te dará dolor de cabeza y te hará frustrarte, ya que no es más que una falacia.

A belief in meritocracy is not only false: it’s morally wrong.

@Clifton_Mark

Esto viene de su creencia personal en la que afirma que la meritocracia es solo una excusa para que la gente se comporte como gilipollas, ya que en su teoría tanto el talento como la capacidad para realizar ciertos esfuerzos están determinados por nuestro material genético y nuestra educación, esto unido al hecho de que para llegar a tener éxito dichos talentos y esfuerzos deben llegar a un lugar en el que sean valorados, significa que en definitiva todo se resume en una cuestión de suerte.

Por otro lado Robert H. Frank en su libro «Success and Luck» señala que es esta última la clave de todo mérito, además también señala que es la suerte la que genera las oportunidades para que ese mérito pueda convertirse en éxito posteriormente.

Pongamos un ejemplo para aclarar las cosas, como hemos visto el talento y el esfuerzo no están tan estrechamente ligados como creemos, en el caso de las personas millonarias que se mueven en los ámbitos más competitivos es bastante más claro, Bill Gates es junto a muchos otros un programador talentoso pero a diferencia de muchos otros programadores él es millonario ¿por qué?, dejando a un lado la prensa rosa y todos los mitos posibles, su éxito no es más que el resultado de sumar su talento y su suerte.

En los últimos estudios sociológicos se declara abiertamente que la meritocracia es tóxica, sí, sí has leído bien, es tóxica; y es que las personas que creen haber obtenido una recompensa como resultado de su esfuerzo, habilidad o talento personal tienen más dificultades en compartir esa recompensa con el resto de personas, creyéndose mejores que ellos. Mientras tanto en el lado opuesto aquellas personas que reciben una recompensa por suerte son más propensas a compartirlas con el resto.

De hecho la meritocracia genera discriminación, en las empresas que se utiliza la meritocracia como un valor, son los hombres los que se ven más favorecidos y más recompensados con mayores bonus, una gran diferencia frente a aquellas empresas que carecen de este valor.

Pero si la meritocracia es un valor imparcial ¿Cómo es posible que genere discriminación?

Bueno, volviendo algunos párrafos atrás ¿recuerdas que Clifton Mark decía que la meritocracia solo era una excusa para ser un gilipollas? pues, según Emilio Castilla y Stephen Benard, razón no le falta. La discriminación generada por la meritocracia nace cuando una persona cree estar actuando de forma justa e imparcial, considerando que sus propios valores morales y subjetivos son también imparciales, confundiendo básicamente la justicia con «salirse con la suya».

De esta forma una persona que cree haber obtenido algo por mérito ya no es capaz de distinguir si algo es justo o no lo es, ya que lo considera simplemente un resultado de su propio esfuerzo y talento. Básicamente cayendo en la creencia de que «cada uno tiene lo que se merece» o como lo nomina la filosofía anglosajona «merit & desert«, donde merit es cualquier cualidad que permite atribuir una recompensa y desert lo que uno se merece.

Para tener éxito es necesario llegar en el momento oportuno, contar con los conocimientos o talentos necesarios para lo que se pretende lograr y sobre todo tener los contactos adecuados. Así es, los contactos adecuados, lo que en España solemos conocer como «enchufe» o que muchos identifican como «favoritismos» no es otra cosa que resultado de la falsa de la meritocracia.

Si tenemos en cuenta que la meritocracia se celebra así misma, la falsa percepción del valor propio se traduce como una sensación de superioridad personal y en muchos casos, aquellos que nacen rodeados de ciertos privilegios se perciben a si mismos como genios en cualquier ámbito profesional, de la misma forma esta percepción convierte la pobreza en una cualidad personal.

Aquí es dónde llega el mayor problema y es que las personas que creen haber obtenido su éxito mediante la meritocracia, personas que se han visto favorecidas por su suerte y contactos, no consienten cualquier tipo de juicio o insinuación de que sus resultados han sido cuestión de suerte.

Por otro lado las personas que son incapaces de obtener éxito, se castigan y perciben a si mismas como fracasos aún cuando son realmente discriminadas por circunstancias externas que poco tienen que ver con sus cualidades, como su nacionalidad, color de piel, género…

Esto demuestra que al fin y al cabo las personas que creen en la meritocracia son más egoístas, tienen menor autocrítica y tienden a discriminar a otros ya que consideran que cada cual tiene lo que se merece y que los que no tienen éxito son unos «vagos» que no se esforzaron lo suficiente.

En conclusión, si bien la meritocracia puede ser utilizada como un buen estimulo no es en absoluto un valor justo, lo adecuado no es buscar o esforzarse por el éxito individual sino buscar el bienestar común, ya que el bienestar de otros influirá positivamente también en uno mismo, no debe valorarse exclusivamente el éxito y resultados de las personas sino su trabajo al completo.

Leer más »

¿Cuál es la rutina del billón de dólares?

Esta rutina fue muy sonada durante todo el pasado 2021, y ahora que estamos al comienzo de 2022 quizá sea un buen momento para hablar un poquito de ella y tratar de ponerla en práctica como un proyecto de año nuevo.

Seguramente hayas visto durante el año pasado algún vídeo, Tiktok o Reel, con el título «probé la rutina de un billón de dólares» o «mi mañana con la rutina de un billón de dólares» pero ¿Qué es la mañana o rutina de un billón de dólares? ¿en qué consiste realmente?

Hoy trataré de responder estas dos preguntas, además de darte un poquito mi opinión tras probar esta rutina. ¡Allá vamos!

Así es la rutina de un billón de dólares.

Según el experto mundial en mejorar la memoria y el rendimiento cerebral, Jim Kwik, esta rutina se trata de una pequeña mezcla basada en algunos gestos comunes y presentes en las rutinas de diferentes empresarios de éxito.

La primera aparición de esta rutina se dio en el canal de Youtube de habla inglesa ‘Be inspired’ y partir de su primera aparición se fue popularizando entre las comunidades de productividad, estudio y crecimiento personal.

Kwik afirma que implementar estos gestos en tu día a día puede ayudarte a mejorar tu productividad y con ello es probable que llegues a hacerte billonario, porque como él mismo dice: «estos son los hábitos de las personas millonarias.»

Con todo esto en mente son muchas las personas que han puesto en práctica estos cambios en sus rutinas de mañana, cada persona con diferentes resultados. Es cierto que según podemos ver al comienzo del vídeo de ‘Be inspired’, la forma en la que podemos superar el resto de día es comenzar superando la mañana, aunque como ya comenté anteriormente en ‘Cómo organizar tu día según la ciencia‘ para poder comenzar con una buena mañana es imprescindible haber pasado por una buena rutina la noche anterior. Sin embargo, de todas las personas que probaron estos cambios en su rutina fueron muchas las que describieron su mañana como «una día más productivo» lo que nos lleva a plantearnos que para obtener los mejores resultados aplicando estos cambios es primordial que creemos un hábito.

¿Cómo podemos crear un hábito de forma eficaz?

Según James Clear, autor del libro Hábitos Atómicos, crear un hábito no es consecuencia de la cantidad de días que lo practiques sino de la cantidad de repeticiones que realices. Esto significa que no es necesario que esperemos que pasen varios días para aprender o establecer una rutina, según el estudio Cómo se forman los hábitos: modelando la formación de hábitos en el mundo real actualmente se necesitarían 66 días para establecer una nueva rutina, sin embargo como ya hemos visto esto no es necesario ya que en muchos casos podrás repetir algunas acciones varias veces al día hasta que se convierta en una rutina o una costumbre.

En este punto, si realmente quieres aprender a crear un hábito sería ideal que tomes alguna libreta y apuntes los siguientes consejos, escribir es un paso fundamental para poner en orden nuestros pensamientos, así que nos ayudará a la hora de establecer nuestra rutina.

  1. El primer paso será prepararnos, apuntaremos en nuestra libreta que hábitos queremos cambiar, colocaremos los hábitos en columnas, la primera columna será nuestro hábito actual y en la segunda columna tendremos el nuevo hábito por el que queremos reemplazarlo.
  2. En segundo lugar es súper importante que tratemos de estimular nuestra confianza en nosotros mismos, establecer un nuevo hábito es un paso para mejorar y para lograr ser nuestra mejor versión pero para eso primero tenemos que saber quién y cómo es esa mejor versión para esto Paola Graziano, escritora del blog Psicología Estratégica, nos propone un ejercicio muy bueno que puedes leer aquí.
  3. El tercer paso es muy sencillo y uno de los más importantes, ahora que ya sabemos quién queremos ser, vamos a tomar nuestras metas y las dividiremos en unas metas más pequeñas, por ejemplo, si queremos llevar una vida más sana en lugar de establecer unos días de gimnasio, podremos empezar estableciendo pequeñas medidas de cambio como ir caminando con mayor frecuencia, tomar las escaleras en lugar del ascenso, pasear en nuestro tiempo libre… estableciendo pequeños cambios podremos ver mejoras que nos mantendrás animados para proseguir nuestro camino hacia el cambio.
  4. En el cuarto lugar lo que haremos será esquematizar nuestra nueva rutina, teniendo en cuenta que comenzaremos con pequeños cambios podemos establecer un momento para realizar los hábitos que hemos seleccionado, organizarlo de forma que recordemos realizar el nuevo hábito y buscar una forma de ver nuestro esfuerzo recompensado por realizar el nuevo hábito.
  5. El quinto paso será tratar de mantener nuestra rutina para conseguir la meta final y para eso debemos repetir los hábitos siempre que nos sea posible, trata de seguir en tu libreta el progreso que tengas y exponer tus pensamientos tanto negativos como positivos sobre la misma. Desanimarnos no debe ser una opción así que es obligatorio que te auto motives a lograr tus objetivos.
  6. Ya hemos llegado al sexto paso, y una vez aquí es indispensable que pensemos que lo importante de toda rutina es ir poco a poco, avanzar de apoco nos ayuda a mejorar cada día y es un error muy frecuente establecer una fecha límite con un solo gran cambio, el típico «este año dejo de fumar» que muchos se proponen cada año nuevo fracasa porque la idea y el límite de tiempo es demasiado marcado y grande. Recuerda ir siempre paso a paso y hacer cambios en tu día a día.
  7. Por último en el séptimo lugar será tener un «kit de primeros auxilios», a lo largo del camino es probable que haya tropiezos e incluso caídas, pero no debemos desanimarnos por ello, por eso es importante contar con un «kit de primeros auxilios» que usaremos en estos casos, este kit debe contar con: aceptación ante los posibles problemas que nos surjan durante el camino, un plan B para comenzar nuevamente si nos desencaminamos de nuestra ruta, una lista de todas las cosas malas por las que queremos establecer estos cambios y la meta clara de dónde queremos llegar y quién queremos ser en el futuro.

Ahora que ya sabemos como podemos establecer nuestras nuevas rutinas podemos comenzar.

¿Qué pasos necesitamos seguir para nuestra rutina de un billón de dólares?

  1. El primer paso de esta rutina es recordar nuestros sueños, ya que según afirma Kwik durante los sueños nuestro cerebro busca y procesa formas para solucionar, de forma inconsciente, aquellos problemas y tareas en las que nos enfocamos durante el día.
  2. Una vez hayamos tomado el tiempo en recordar nuestros sueños, el segundo paso será hacer nuestra cama, y es que como ya dijo el Almirante William M. McRaven, si quieres cambiar el mundo comienza por hacer tu cama. Aunque pueda parecer una minucia hacer tu cama será tu primer logro del día y se siente muy bien llegar cansado en la noche y verla lista y ordenada.
  3. Como tercer paso tomaremos un vaso de agua, ya que es muy saludable beber un vaso de agua en la mañana, no es necesario que sea demasiado grande, pero tras pasar toda la noche sin beber, un vaso de agua por la mañana nos hidratará y ayudará a despertar nuestro organismo, personalmente no soy participe de recomendar el ingesta de suplemente pero según Kwik podemos acompañar el vaso de agua de vitaminas o suplementes vitamínicos.
  4. Ahora es el momento de oxigenar nuestro cuerpo y para ello podemos usar técnicas de meditación o simplemente tomar unos quince o veinte minutos para ser conscientes de nuestra respiración y hacerla de forma consciente.
  5. Tras unos minutos de meditación, llega el quinto paso de la rutina, el movimiento intenso. Durante al menos dos minutos hay que moverse, no importa el tipo de ejercicio que decidamos realizar o si simplemente decides saltar durante un rato, lo importante es que durante dos minutos hagamos movimientos intensos.
  6. Para despejarnos tras el ejercicio, ahora es momento de tomar una ducha y aunque suene poco apetecible a primera hora de la mañana, mejor si se trata de una ducha de agua fría. Continuando con este mismo paso, tras la ducha es momento de acicalarnos y seguir nuestra rutina de cuidado habitual cepillar nuestro pelo, dientes, vestirnos… En este punto me gustaría hacer una pequeña pausa, personalmente estos últimos años con el Work From Home, con la pandemia y la situación actual, sé lo difícil que puede llegar a ser o lo complicado que es encontrar el motivo para esforzarte en verte bien ¿Para qué voy a vestirme? si no voy a salir, ni tampoco me va a ver nadie, si simplemente no estoy cómoda con ropa de calle, ¿por qué vestirme? no me gusta estar incómoda en mi casa y menos mientras trabajo. Tristemente esto es algo que se nos habrá pasado a muchos por la cabeza en más de una ocasión y en mi caso hace algunos años antes de toda esta situación pasé por algo «similar» tuve una época de hastío que me impedía tener fuerza y ganas para seguir, en aquel momento no había pandemia y obviamente fueron circunstancias personales las que me impedían salir, me dejé llevar por una enfermedad mental lo suficiente como para sentirme en un vacío oscuro del que no veía el fondo ni el final. Aunque parezcan minucias, el simple hecho de llevar una pequeña rutina, de levantarte haciendo pequeños actos que te den un motivo, ducharte, vestirte, arreglarte para verte bien… esas pequeñas cosas que apenas se perciben pueden ser la diferencia entre rendirse y seguir adelante.
  7. Siguiendo con la rutina es momento de tomar una libreta, un papel o simplemente nuestra app favorita, en mi caso para organizarme suelo usar Notion, ahí crearemos tres listas de cosas que queremos sentir, cosas que queremos hacer y una lista de cosas que queremos ser. De esta manera no solo logramos organizar nuestra vida con tareas, sino que damos un espacio y un lugar a nuestros sentimientos y a nuestros deseos.
  8. Tras esto en nuestra rutina de mañana hay que implementar una lectura de mínimo 30 minutos, podemos optar por novelas, cuentos, mangas… lo importante es que se trate de una lectura amena y relajante.
  9. Ahora sí, llegó el momento del desayuno, en este punto he visto bastante diferencias, por un lado dicen que lo apropiado es tomar un batido natural, por otro optan por tés o café con algún acompañamientos saludable pero en mi opinión el desayuno es algo depende en gran parte de qué tipo de jornada suelas hacer. Si en tu día vas a tener mucho esfuerzo físico o mental lo mejor es optar por desayunos más contundentes, equilibrados y sobre todo de tu gusto, para que puedas tener todos los nutrientes necesarios para enfrentarte a tu día.
  10. El último paso de la rutina es ejercitar nuestro cerebro, esto puede ir desde estudiar, leer artículos académicos o de interés científico hasta tratar de resolver puzles, enigmas o juegos de lógica.

Hasta aquí sería toda la rutina completa y como ves es una rutina bastante larga y poco convencional, que deja espacios sobre todo para organización del día y la preparación de la mente.

¿Cuál es mi opinión sobre la rutina de un billón de dólares?

Como ya hemos visto se trata de una rutina bastante completa y eso la hace muy larga, de hecho por mi horario laboral solo pude ponerla en práctica durante mis vacaciones ya que me llevó aproximadamente tres horas completarla y no estoy segura de haber invertido el tiempo necesario en algunos puntos como la ducha, que sinceramente duró el mínimo tiempo que me fue posible.

Considero que muchas partes de la rutina son buenas para comenzar el día, sobre todo la parte de hacer la cama, respirar de forma consciente y tener un movimiento intenso durante unos minutos, creo que esos puntos podría implementarlos en mi rutina habitual sin ningún problema y que sí sentiría una mejora en ella.

Sin duda, es una rutina que no está pensada para todos los horarios, pero si puedes obtener algunas partes importantes de ella te animo a hacerlo. Lo más importante es que tengas en cuenta que para convertirte en una persona de éxito no es necesario hacer unos pasos concretos, sino pensar a dónde quieres llegar y verte a ti mismo siendo la persona que quieres ser, la idea de las rutinas es poder sacar el máximo partido de nuestras capacidades para que podamos ser nuestra mejor versión y para eso podemos poner en práctica las rutinas que más se ajustes a nosotros o a nuestra meta y establecer cambios en ellas para mejorarlas y que nos sean mucho más útiles.

Por el momento me despido, nos veremos el próximo domingo con un nuevo tema. Si hay algo de lo que te gustaría que hablase o si tú también probaste esta rutina, puedes dejármelo en mis redes sociales o enviarme un comentario con el formulario que te dejo abajo. Te mando un abrazo muy fuerte y que tengas un gran día.